El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este jueves 13 de agosto la inflación de julio a nivel nacional. La expectativa del mercado se mantiene atenta después de que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires registrara un salto al 2,9% en el mismo mes, la cifra más alta en lo que va del 2026.
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, los analistas proyectan que el IPC nacional de julio rondaría el 2,1%. Se trata de una leve desaceleración respecto al 2,2% de junio, pero aún por encima de la meta implícita del Gobierno para los próximos meses.
El dato porteño, que suele anticipar parte de la tendencia nacional, encendió algunas alarmas. El aumento del 2,9% estuvo impulsado principalmente por los servicios (con subas en transporte, educación y prepagas) y por componentes estacionales como alimentos frescos y turismo. En CABA, la inflación acumulada en los primeros siete meses del año ya supera el 20%.
Sin embargo, los economistas consultados coinciden en que el impacto a nivel nacional debería ser más moderado. La razón principal es que el IPC GBA, que mide el INDEC para el Gran Buenos Aires, suele comportarse de forma intermedia entre el dato porteño y el del resto del país. Además, en el interior las subas de tarifas y servicios regulados suelen tener un peso algo menor.
"El salto en CABA tiene un componente estacional importante y no necesariamente se replicará con la misma fuerza en el resto del país", explicó un analista de una consultora que participa del REM. De confirmarse la estimación promedio, la inflación anualizada se ubicaría cerca del 27%, mostrando una clara desaceleración respecto a los niveles de 2025.
En el Gobierno celebran que, a pesar del dato porteño, la tendencia general sigue a la baja. Fuentes oficiales destacaron que los precios mayoristas y los núcleos de inflación vienen mostrando mayor estabilidad, y que el acuerdo de precios con supermercados y el control de la brecha cambiaria ayudan a anclar las expectativas.
De todas formas, los riesgos no desaparecieron. Los servicios públicos siguen siendo uno de los principales motores de la inflación en los próximos meses, especialmente después de los aumentos de tarifas de luz y gas que se aplicaron en julio y que continuarán en los próximos bimestres. También se monitorean de cerca los precios de los alimentos, que en julio volvieron a mostrar tensiones en las góndolas.
Para las familias porteñas el 2,9% se sintió fuerte: el rubro Alimentos y bebidas subió 3,1%, mientras que Transporte y comunicaciones avanzó 4,2%. En cambio, en el interior del país varios rubros mostraron incrementos más contenidos, según los datos que relevan consultoras privadas.
El dato que publique el INDEC este jueves servirá también como termómetro de cara a las paritarias de la segunda mitad del año y a la discusión por el presupuesto 2027. Si la inflación se mantiene por debajo del 2,5% mensual de forma consistente, el Gobierno ganará margen para avanzar con la salida del cepo y la normalización de la economía.
Por ahora, el mercado apuesta a que julio será un mes de transición: más alto que junio en la medición porteña, pero sin alterar la tendencia descendente que se viene observando desde principios de 2026.